La Publicidad Comportamental al servicio del usuario
El 14 de abril de 2011 la Interactive Advertising Bureau Europe, Asociación que representa al sector de la publicidad digital en Europa, publicó su código de autorregulación para la publicidad online basada en el comportamiento (online behavioural advertising, OBA)
Y para aquellos que no sepan en qué consiste este tipo de publicidad es muy sencillo. Imaginad que estáis en la página web de un teatro comprando una entrada para una función. Cuando volváis a navegar por internet la próxima vez (web deportiva por ejemplo) recibiréis publicidad sobre otros espectáculos teatrales.
Para ello, la publicidad se basa en la actividad de la navegación pasada, a diferencia de la publicidad contextual, que se muestra en el mismo momento que se accede al sitio web.
Acostumbrados a la saturación publicitaria en cualquier medio y a discriminar la publicidad del contenido en las páginas web, la publicidad comportamental se convierte en un contenido más para el usuario, en un servicio más.
Es ahora cuando surge la duda, ¿acceden a mis datos para personalizar la publicidad? Es decir, nombre o correo electrónico, por ejemplo. Y la respuesta es no, es anónimo, a no ser que se haya procedido al registro de un servicio específico en una web. Al usuario se le comunicaría a través de la política de privacidad que previamente habría aceptado.
La publicidad basada en el comportamiento (OBA) es segura para el usuario, de todos modos, ante la duda, se le ofrecerá al usuario información sobre el proceso de baja. Junto al formato publicitario, aparecerá un icono que enlazará a una página web de la empresa, además del enlace a una web habilitada por la industria a nivel europeo: www.youronlinechoices.com
En ambas se informará al usuario del funcionamiento de la publicidad comportamental pudiendo determinar, en consecuencia, su preferencia de privacidad.
Y para acabar, ¿diríais que no a un consejo relacionado con vuestras aficiones e intereses? Al fin y al cabo es eso, y no viola la intimidad.